TIRADA DE CUATRO CARTAS

Se baraja el mazo de cartas, se expanden en la mesa con un giro de derecha a izquierda, se eligen cuatro cartas y se colocan en la posición que se indica.

 

               4

          3

     1

2

 

Carta nº  2                       lo que pasó

Carta nº 1                        momento actual

Carta nº 3                        el camino a seguir

Carta nº 4                        la clave

 

 

(CAP. 34) HEMISFERIO ORIENTAL

El Hemisferio Oriental  comienza en la cúspide de la Casa IV y finaliza en la cúspide de la casa X

Su punto básico es el Descendente, el foco de este Hemisferio está en la percepción personal de lo social y en el reconocimiento de la identidad del otro. Aquí el tema básico se refiere a la expresión de la propia imagen reflejada. Cuando la mayoría de los planetas se sitúan en este Hemisferio, la persona no posee tanta libertad de acción como para determinar la dirección que tomará su vida; a menudo sus asuntos vitales y sus intereses personales dependen más de los otros que de sí mismo. Esta es la criatura del destino, pero no necesariamente su peón. Para esta persona, será más difícil ser reconocida y aceptada por su propia y autentica individualidad, y es más factible que se convierta en una creación de su medio ambiente o en un producto de su tiempo.

Las relaciones serán esenciales para estimular la manifestación natural de su ser y se desarrollará mejor cuando aprenda a ajustarse adecuadamente a las necesidades de los demás. Las acciones que lleve a cabo deberán ser ventajosas para todas las partes si quiere establecer un equilibrio correcto. A diferencia de una persona con énfasis en el Hemisferio Occidental, estará más sintonizado con el proceso de compartir y actuará a menudo según los resultados finales probables que sus acciones tengan sobre los otros. Cuánta más atención y consideración demuestre por los demás, más dispuestos estarán estos a obrar en su favor y a tenderle una mano.

Este es el Hemisferio por donde el Karma sale, la persona se sentirá atraída por las experiencias de la vida que le exijan relacionarse con la gente. Rara vez se beneficia cuando quiere hacer las cosas a su manera a expensas de los demás, (aunque en la mayoría de los casos no será capaz de actuar así)

Aunque esta persona tendrá aparentemente menos control sobre el desarrollo de las oportunidades que vienen a él (puesto que generalmente no es su promotor), usualmente también se le considera responsable de sus errores, fracasos o fallos, ya que casi siempre hay alguien más implicado en el asunto. Si hubiese 6 o más planetas en este Hemisferio, la persona mostrará una expresión desequilibrada al volverse demasiado dependiente de los otros a la hora de establecer su identidad social. Dejará que los demás controlen y manejen su destino más allá de lo que podría beneficiarlo. Normalmente tendrá una mayor carencia de determinación y confianza en sí mismo, que en el caso de una persona con énfasis en el Hemisferio Occidental. Esto puede provocar que los demás abusen de él o le impongan sus puntos de vista con facilidad. Por otra parte, la persona tendrá propensión a servirse de los demás para su propio beneficio, ya que este Hemisferio sugiere que la persona es capaz de aplicar estrategias en sus relaciones. Tendrá dificultades para relacionarse consigo mismo a niveles profundos, especialmente para emprender acciones personales. Le resultará trabajoso tomar sus propias decisiones solo, y se apoyará demasiado en los demás para realizar aquello que debería abordar por sí mismo.

Los Hemisferios Oriental y Occidental son opuestos polares naturales. Cuando nos focalizamos intencionadamente en la expresión dinámica de un Hemisferio, excluyendo a su polaridad, se desarrollan perspectivas conflictivas y a veces distorsionadas. Necesitamos resolver este dilema y volver a equilibrar nuestra percepción, aprendiendo a concentrar nuestra atención en la integración de las funciones positivas del Hemisferio opuesto. Todas la polaridades (o factores opuestos del horóscopo) suelen actuar así. Lo mismo ocurre en los Hemisferios Norte y Sur.

(Cap. 33) HEMISFERIO OCCIDENTAL

El Hemisferio Occidental comienza en la cúspide de la Casa X y finaliza en la cúspide de la casa IV. (en sentido contrario a las agujas del reloj)

El eje Ascendente-Descendente divide la carta en Hemisferio Norte-Hemisferio Sur

Su punto básico es el Ascendente y se centra en la expresión de la autoidentidad. Cuando la mayoría de los planetas están ubicados aquí, la persona manifiesta mejor su potencial de vida ejerciendo su voluntad e impulso para promover conscientemente sus asuntos personales. Indica mucha iniciativa, la persona se siente inclinada a suscitar sus situaciones de vida, ya que tenderá a influir al medio ambiente en vez de ser moldeada y marcada por el mismo.

Este Hemisferio indica una entrada kármica; la persona es relativamente libre para actuar según su propio interés en la obtención de objetivos con menos obstrucciones o interferencias de terceros. Sin embargo, estas personas al no solicitar la colaboración de los demás, los otros no le ofrecerán la ayuda o asistencia que podría resultarle beneficiosa para las metas que ellos mismos hayan creado. Se resistirán a cualquier tipo de asociación y preferirán perseguirlas solos. En este Hemisferio hay menos intercambio, y por lo tanto, casi siempre estará solo en sus esfuerzos.

Estará condicionado para hacerse cargo de sus asuntos en esta vida, deseará determinar especialmente cómo y cuándo quiere que ciertas condiciones se manifiesten. Se sentirá motivado para actuar según sus propios términos. Cuando decide lo que realmente quiere hacer en este mundo y si desea obtener resultados óptimos, la vida le exigirá que trabaje de manera autónoma, con mucha decisión y concentración hacia el logro de esas metas. A través del desarrollo de la confianza en sí mismo alcanzará las ambiciones que satisfagan sus necesidades.

Si la mayoría de los planetas de este Hemisferio se sitúan sobre el horizonte, la persona se volverá más impersonal y universal; pondrá mucha atención en los asuntos más importantes de experiencia mundana y en el trabajo por el progreso social, pero normalmente siguiendo sólo su propia visión. Cuantos más planetas haya, más exageradas se volverán las cualidades de ese Hemisferio. Bajo esta condición, la persona tenderá a enfatizar excesivamente su individualidad, al extremo de tener dificultades para integrarse con los demás y sentirse igual, así como para funcionar cómodamente como una entidad social. Al estar tan absorbido en sí mismo, no será capaz de percibir objetivamente a las personas con las que entra en contacto. Sólo le interesa en primer término y en especial, cubrir sus necesidades personales. Quiere ser su propio patrón en todas las circunstancias, por lo tanto rechazará aquellas influencias externas que no estén bajo su control, aunque sean constructivas.

Positivamente, encontraremos aquí a los individualistas que se han hecho a sí mismos y que han debido luchar contra la oposición para dejar su propia huella en el mundo; pero al estar poco inclinados a cooperar o a comprometerse, se enajenan con facilidad a los demás, crean mucha distancia social y eligen vivir una existencia solitaria.

(Cap. 32) HEMISFERIO SUR

El Hemisferio Sur comienza en la cúspide de la Casa VII y finaliza en la cúspide de la casa I.

Su punto de estructuración básica es el Medio Cielo. Este Hemisferio se encuentra totalmente sobre el horizonte, simbolizando la experiencia consciente y focalizada en el mundo. Aleja a la persona de su dominio interior, privado de impresiones subjetivas y reprimidas y la impulsa hacia los asuntos más objetivos y activos de la sociedad. En este Hemisferio se desarrolla el sentimiento de identidad pública a través del cumplimiento de ambiciones y metas dirigidas hacia lo social. Posee un mayor sentido de participación que una persona con énfasis en el Hemisferio Norte, y funcionará mejor cuando se relaciona con muchas personas. Uno de los problemas de un Hemisferio Sur enfatizado será que el individuo puede volverse demasiado desapegado o alejado de sí mismo para tratar con sus necesidades interiores. Tiende a buscar las soluciones a sus problemas fuera de sí mismo, en vez de encontrarlas en su interior. Se relacionará y sintonizará mejor con su propia identidad, si la mayoría de los planetas de este Hemisferio caen en el sector superior del Hemisferio Oriental.

Un Hemisferio Sur enfatizado sugiere que la persona deberá utilizar sus habilidades en la vida para beneficiar el desarrollo de la sociedad de manera tangible y manifiesta. Sin embargo si 6 o más planetas se ubican aquí, el desequilibrio que probablemente tendrá lugar, estimulará a la persona a dejarse impresionar demasiado por el producto final de sus esfuerzos.

(Cap. 31) HEMISFERIO NORTE

El Hemisferio Norte comienza en la cúspide de la Casa I y finaliza en la cúspide de la casa VII.

Su punto de estructuración básica se halla en el  Fondo de Cielo, como este hemisferio se encuentra por debajo del horizonte del horóscopo, simboliza todo aquello que es personalmente subjetivo, reflexivo y que necesita de un foco interior (al menos al comienzo de la vida). Los planetas ubicados aquí indican impulsos que requieren profundidad de experiencia, antes que la persona pueda utilizarlos abiertamente con un propósito en el medio externo, tenderá a reprimir y autoabsorber esos impulsos durante un tiempo antes de intentar dirigirlos hacia asuntos de índole más social e impersonal. Su aproximación a la vida será introvertida (aunque en la superficie parezca que participa activamente en los sucesos del mundo). La persona con varios planetas en este Hemisferio se ve condicionado a intimar con su identidad subjetiva; necesita encontrar un significado personal a su vida ya que se inclina hacia la autorreflexión y la introspección, no le resulta por lo tanto cómodo tratar continuamente asuntos mundanos que exigen una exposición pública directa o un compromiso social abierto. No es una persona que dejará sus necesidades personales y viscerales de lado, el desapego le resulta difícil.

Si 6 o más planetas se encuentran en este Hemisferio, puede existir un desequilibrio que señale que la persona se centra demasiado en internalizar su respuesta a la vida, al pasar los años podría elegir retirarse o alejarse de la participación activa, prefiriendo un retiro seguro.  En el caso de que varios de estos planetas presenten aspectos difíciles, ese retiro no será saludable e incluso puede significar una regresión.

(Cap. 30) HEMISFERIOS

La carta natal se divide además de las doce casas y los cuatro cuadrantes, en cuatro regiones principales llamadas Hemisferios. Cada Hemisferio está formado por 6 casas; en teoría posee uno de los cuatro ángulos del horóscopo en su punto medio. Los ángulos representan cuatro expresiones primarias de identidad, que las personas adoptan ante la vida.

El Ascendente se corresponde con el Hemisferio Oriental, el Descendente se relaciona con el Hemisferio Occidental, el Fondo de Cielo se relaciona con el Hemisferio Norte y el Medio Cielo se relaciona con el Hemisferio Sur.

Ambos Hemisferios están divididos por el Horizonte siendo importante considerar qué Hemisferio está más enfatizado en la carta natal, porque este factor señalaría la orientación individual básica hacia la vida externa. Un Hemisferio enfatizado dependerá del número de planetas que se encuentren en él. Para que se considere enfatizado deberá haber en él 6 o más planetas; cuando los dos Hemisferios tienen una cantidad igual de planetas (cinco cada uno), veremos en cuál de ellos se halla el Sol, la  Luna y el Regente del Ascendente.

(Se le da el nombre de regente, al planeta que le corresponde a cada signo, es decir a cada signo le corresponde un planeta, es el amo y señor de ese signo. Ejemplo: al signo de Aries le corresponde el planeta Marte por lo cual el regente de Aries, es Marte, al signo de Tauro le corresponde el planeta Venus, así el regente de Tauro es Venus, al signo de Géminis le corresponde el planeta Mercurio, así su regente será Mercurio,  etc.)

Si un Hemisferio contiene los tres (Sol, Luna y el Regente del Ascendente) tendrá más relevancia a la hora de interpretar la Carta Natal, y si se da el caso que dos de estos planetas se encuentran en un Hemisferio y resulta difícil determinar cuál tiene un peso mayor, comprobaremos cuántos planetas caen en Casas Angulares dentro de los dos Hemisferios respectivos y estén cerca de los ángulos. Aunque los planetas y los signos nos ofrecerán un refuerzo adicional, sólo el Sol tomará preeminencia sobre la influencia de la Luna y el Regente del Ascendente.

.- El Ascendente es el ángulo que representa la identidad personal, indica la forma por la cual nos vemos a nosotros mismos al salir al mundo exterior, la naturaleza de nuestra expresión cara al exterior, nuestra respuesta externa. Describe nuestra voluntad de acción según el patrón de comportamiento del signo de este ángulo.

.- El Descendente es nuestro ángulo de identidad reflejada en la imagen del otro; describe partes latentes de nuestra propia naturaleza a las que no nos relacionamos de forma personal o directa. Estas cualidades son normalmente proyectadas sobre las personas a quienes atraemos, las que a su vez revierten sobre nosotros esas facetas en el proceso de relación. Usualmente la imagen que nos remiten sirve para estimular una mayor objetividad y son proyectadas nuevamente hacia nuestra dirección a través del comportamiento con quienes interactuamos.

.- El Medio Cielo es ángulo que simboliza nuestra identidad social o imagen pública. Es una identidad individual más impersonal porque no suele ser elegida por la persona, sino que aprende a estructurarla según las exigencias de la sociedad en que vive. A medida que se convierte en una identidad consciente, podrá determinar dónde se sitúa y funciona mejor dentro del esquema social. Realmente la persona será puesta a prueba y juzgada por el mundo según la naturaleza de esta imagen pública. Sugiere rasgos de nuestra naturaleza que nos impulsan a manifestar nuestro potencial más elevado con un propósito, siendo a menudo el resultado el logro de los objetivos de nuestra vida.

.- El Fondo del Cielo es ángulo que simboliza nuestra identidad heredada o imagen subjetiva. Aquí se determinará nuestro ser en sus raíces más profundas orientadas hacia la seguridad. Aquí adoptamos el papel subconsciente para asegurarnos bases internas más profundas; señala nuestra manera más natural de anclarnos interiormente antes de experimentar nuestro ser externamente. Esta identidad es parcialmente heredada, el Fondo de Cielo es el que más conecta con el pasado, es una imagen subconsciente de nosotros mismos desarrollada en ciclos previos de experiencia antes del nacimiento implicando condiciones genéticas o vidas pasadas.

(Cap. 29) CUADRANTES

El círculo de 360º de una Carta Astral además de en las doce Casas se divide en cuatro Cuadrantes; cada cuadrante nos da una idea de cómo reacciona la persona ante la vida. Si encontramos varios planetas en el primer Cuadrante nos indica interpretaciones diferentes que si los encontramos en el segundo, tercero o cuarto Cuadrante. Cuando encontramos varios planetas en un determinado cuadrante se dice que el cuadrante en cuestión está enfatizado y, la concentración de cinco o más planetas se denomina Stellium.

El primer Cuadrante está compuesto por los Hemisferios Norte y Oriental, comienza en la cúspide de la Casa I y termina en la Casa IV.

El segundo Cuadrante está compuesto por los Hemisferios Norte y Occidental, comienza en la cúspide de la Casa IV y termina en la Casa VII.

El tercer Cuadrante está compuesto por los Hemisferios Sur y Occidental, comienza en la cúspide de la Casa VII y termina en la Casa X.

El cuarto Cuadrante está compuesto por los Hemisferios Sur y Oriental, comienza en la cúspide de la Casa X y termina en la Casa I.

 INTERPRETACIÓN:

 El primer Cuadrante: Cuando el primer cuadrante está enfatizado será interpretado como que la persona tiene un alto grado de preocupación por sí mismo. Se relaciona consigo mismo primariamente como una identidad independiente, está desconectado psicológicamente del entorno que le rodea. Procura  manejar su propia vida, lo que de una forma constructiva sugerirá confianza y seguridad en sí mismo.

Este cuadrante puede ser interpretado como un sector especializado de la vida que estimula un alto grado de preocupación por sí mismo e implicación personal. Cuando este cuadrante está más enfatizado que los demás, el individuo se relaciona consigo mismo primariamente como identidad independiente, pero un tanto desconectado psicológicamente del entorno más grande que le rodea. Intenta manejar su propia vida, lo que constructivamente sugerirá confianza y seguridad en sí mismo. El elemento inicial es el Fuego y el elemento ausente el Agua, así sus intereses se centrarán exclusivamente en sí mismo, es por lo tanto una influencia egocéntrica. El agua es muy sensible a los procesos unificadores de la vida, es un elemento universal socialmente colectivo, su ausencia sugiere que la psicología básica de este cuadrante enfatiza la auto confianza, no la dependencia.

Si los signos y los planetas de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) (Luna, Neptuno, Plutón) se encuentran aquí indicarán que el individuo se apoya a sí mismo y primero nutre y protege sus propias necesidades en vez de las de los demás. En general el primer cuadrante es más reactivo que reflexivo.

El segundo Cuadrante: Cuando el segundo cuadrante está enfatizado será interpretado como que la persona aún se centra en experiencias internas y personales, su seguridad interior sigue siendo importante, sin embargo al estar relacionado con el Hemisferio Occidental la persona empezará a sentirse impulsada hacia una participación más activa. Las circunstancias de los demás le afectarán profundamente, más que al tipo inmune del primer cuadrante. Su motivación es hallar seguridad personal a través de las relaciones, tenderá a crear fuertes vínculos subjetivos con los demás, lo que le hace más vulnerable a los sentimientos y actitudes de las otra personas. Aunque esto no  siempre será visible externamente, especialmente si el Hemisferio Norte también está enfatizado. Es menos probable que coloree sus relaciones según sus necesidades personales, ya que los planetas por encima del horizonte hacen a la persona más objetiva en su evaluación de los demás. El segundo cuadrante necesita la respuesta de otros y no puede vivir en el vacío. El elemento inicial es el Agua y el elemento ausente es el Aire. El único elemento no representado es el Aire, que es el de participación social y la objetividad mental; si este Cuadrante está enfatizado, la persona estará más regido por el corazón que por la cabeza.

El tercer Cuadrante: Cuando el tercer cuadrante está enfatizado será interpretado como que la persona tendrá una implicación en los objetivos sociales y en los asuntos externos del mundo; aquí sentirá que las necesidades colectivas priman sobre las necesidades privadas. El Hemisferio Occidental exige compartir experiencias con los otros, además de ajustes y compromisos hechos con el propósito de unir, y no sólo para alcanzar un logro. Las relaciones en su acepción más amplia llaman su atención, especialmente cuando también está enfatizado el Hemisferio Sur. Es más mundano de los cuadrantes, la persona suele concentrarse en su relación con las realidades objetivas del medio ambiente. Es el único cuadrante en que no se realza el contacto con uno mismo, especialmente si la mayoría de los planetas se ubican por encima del horizonte en el Hemisferio Sur. La persona será menos impersonal en su aproximación a la vida si el Hemisferio Occidental está enfatizado, ya que los planetas por debajo del horizonte señalan necesidades de seguridad personal que requieren de una atención solícita. La desventaja de tener enfatizado este Cuadrante podría ser que la persona se implique tanto en las necesidades de los demás que no encuentre tiempo para sí mismo particularmente si los planetas de este cuadrante caen en las casa gregarias VII y IX. Sin embargo dado que este sector contiene a la Casa VIII, la transformación interior de los valores será necesaria para crecer. Esto tendrá lugar a través de una lucha interior que les llevará a enfrentarse con las exigencias de la marcha social que haya puesto en movimiento.

El elemento básico es el Aire y el ausente es la Tierra. El aire es el elemento que indica una perspectiva social clara y la habilidad para establecer proyectos amplios, aunque abstractos, para el progreso ideal colectivo. Es el elemento de la libertad y la propagación, busca funcionar a niveles mentales expansivos que reúnan a una multiplicidad de actividades e intereses.

Una mayoría de planetas aquí (en especial los de aire, como Mercurio, Venus y Urano) describirá a una persona que desea hacer progresar a su comunidad y tomar conciencia de la variedad de intercambios que tienen lugar a su alrededor.

El único elemento que no está presente es la Tierra, que simboliza la forma, la estructura, la consolidación y la realidad práctica. Su falta indica que una persona con énfasis en este cuadrante necesitará aproximarse a sus ideales sociales de manera más práctica y terrenal. Aunque los potenciales de la sociedad le interesan, deberá ser más metódico en su aproximación y aceptar la rutina. Si desea triunfar, deberá tener ambiciones razonables y realistas. La falta de Tierra, significa también que el individuo no se halla bien enraizado consigo mismo y le resulta difícil resistir las presiones y exigencias del medio externo.

Los planetas que estén en el tercer cuadrante son las cosas que van a ir desapareciendo de la vida del sujeto.

El cuarto Cuadrante: Cuando el cuarto cuadrante está enfatizado (estar implícito el Hemisferio Oriental) será interpretado como que la persona vuelve a centrarse en la autodeterminación y en la preocupación por controlar y dirigir personalmente los asuntos de la vida. Sin embargo, debido a la influencia añadida del Hemisferio Sur, la persona hará grandes esfuerzos personales para contribuir con algo de valor universal al mundo, pero incluso cuando apoye una causa social o un ideal colectivo, la persona todavía será capaz de mantener su identidad personal intacta (a diferencia del tipo del tercer cuadrante), especialmente cuando un cuarto cuadrante enfatizado se combina con un Hemisferio Oriental importante.

Cada cuadrante forma la mitad de dos Hemisferios interconectados, la expresión de un cuadrante se matiza de un modo u otro según cual de los dos Hemisferios domine. Un cuarto cuadrante enfatizado con un Hemisferio Sur dominante señala a un individuo que persigue sus aspiraciones mundanas de forma menos independiente, y se compromete más con los demás para lograr manifestar su visión social. Con un cuarto cuadrante enfatizado, la persona tiende a identificarse personalmente con actividades más importantes que las cotidianas. Quiere sentir que funciona a gran escala en el medio externo y a menudo en un campo relacionado con el servicio público o social.

El elemento básico es la Tierra y el ausente es el Fuego. La Tierra es un elemento interesado en la productividad y en la seguridad  duradera. Desea que sus esfuerzos se conviertan en una realidad concreta, y se siente impulsado a construir y a preservar marcos organizados en la sociedad que sean duraderos y operacionales, lo suficiente como para soportar la prueba del tiempo.

Una mayoría de planetas ubicados aquí (especialmente el terrenal Saturno) indicarán que el individuo quiere arraigarse con seguridad en los asuntos mundanos a través de esfuerzos personales que puedan influenciar al bienestar de la masa. Pero cuando no ha intervenido personalmente, se opondrá a ese desarrollo mundano. No le preocupará demasiado lo que los demás opinen sobre sus actividades, podrá prescindir de la aprobación y de la aceptación ajenas tan necesarias para los individuos del Tercer cuadrante (ya que su sentido de identidad estará mejor preservado).

Muchos planetas ubicados aquí y en aspecto difícil pueden indicar a una persona personalmente separativa en sus esfuerzos por impactar al mundo, debido a su falta de cooperación. Esta persona intentará imponer sus exigencias sobre los demás por el bien de un ideal, esperando que le ayuden a ampliar la influencia de sus intereses personales sin alterar sus planes ni hacerse cargo parcial de los mismos. El único elemento no representado es el Fuego, aunque motivado por impulsos y necesidades esencialmente personales (ya que es un cuadrante del Hemisferio Oriental), el individuo expresará paradójicamente su falta de fuego a través de su incapacidad para verse a sí mismo como una identidad separada pero con su aproximación al mundo propia y personal. Iniciará actividades para los demás y es posible que también las dirija, pero sólo se esforzará activamente cuando sus acciones sean estimadas por el apoyo colectivo. Le resultará difícil reconocer su obstinación, ya que a menudo actúa en beneficio de los otros de manera aparentemente altruista y humana.

Primer cuadrante: mientras transita el planeta, es para aprender y establecer bases para utilizarlo.

Segundo cuadrante: capacidad para utilizarlo.

Tercer cuadrante: sería para la exposición, tendencia a asociaciones.

Cuarto cuadrante: la recompensa.

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